10 de setembre del 2012

Intece. "Dit i fet" como dirían en catalán.

Espontáneamente, sin quererlo ni beberlo... o bebiéndolo un poco, bebiéndomelo a él. Simple, unas risas, un poco de bitter por aquí, cerveza por allí..., un qué tal, quién eres, cómo te llamas, qué haces... me acompañas a casa? Algo muy rápido y muy lento, fluido, forzado y parado, pero después, seguido. Algo raro, él raro, pero especial. ¿Tú cuántos? yo 29, y tú? yo casi 19, "so young". Cortando árboles desde la primera noche, pegando puntadas de pie en el culo, dando los buenos días, regalándome des del primer momento sonrisas, dimples. Una hoguera, conflictos de idiomas, risas siempre, y sonrisas. Unas tapas, "la cuenta por fabor"... no paras de sorprenderme. Una noche, el gato con botas, el que no tiene botas, un abrazo, chocolate... del de aquí o el de allí, al final tampoco importa, just... the best chocolate ever. Mañana, prisas, tu cartera, un café... mi casa, tu coche; ninguno sabia que pasaríamos tanto tiempo en él. Un "awesome plan" frustrado (aunque recuperado), un mirador y una cala, una foto que ya no está en mis manos, un canguro, un camino... un camino que no nos dejaron caminar al principio. Estrellas, cielo, luna, camino, montaña, coche, barra, cobertura, amigos, teléfono, animales... hicimos una buena mezcla. Al final... sólo tu, by the big trees on the corso, at stayne...; where are you? were i met you. Y allí estabas, dispuesto a todo para que fuera feliz. Mi última noche, mi ultima vista del cielo, la última copa contigo. Tus ganas, tu cara, tu respeto, tus amigos... las palabras de tu amigo que fueron directas, como si supieran el camino para tocarme bien a dentro. Aquellos que no fueron tus amigos, y también apostaron por ti. La última mañana, levantarse de la cama, un "pie", un barco, y ninguna palabra posible para describir todo aquello. O puede que haya una, y muy tuya... just chilling. Y el final, la pequeña esperanza que nos brindaron de que no lo fuera, la realidad de serlo, mis lágrimas, las tuyas. Nunca ningún hombre había derramado una lágrima delante mío siendo yo la protagonista... tu mensaje, tu echarme de menos de un modo que nunca habría adivinado, mi manera de hacerlo, tan... intensa.