22 d’agost del 2011

Mentiras piadosas

Aire, paisaje, tranquilidad. Hay sitios que son mágicos por los recuerdos vividos en ellos, o porqué la gente así lo ha decidido. Hay lugares que se clasifican como mágicos, y otros que han sido etiquetados por la gente como tales. Tengo la certeza, pero, de que existen los lugares mágicos por si mismos. Lugares que, simplemente, son maravillosos. No es solo por el paisaje, por el aroma, por el viento que siempre te acaricia o por lo que te envuelve. No... yo os hablo de lugares dónde su esencia es la magia. Esos lugares que fascinan. Yo sé que existen porqué he visitado alguno que otro.
Las palabras les traicionan, tanto las escritas y meditadas como las dichas espontáneamente. Siempre se quedan en un intento de encontrar adjetivos, frases, detalles que hagan salir a la luz su esencia. La meditación traiciona porqué aquello es algo irracional, y la espontaneidad miente porqué no hay palabra que fluya en nuestro cerebro capaz de indicar, ni por asomo, lo que se siente estando en él.
Las imágenes también traicionan. La luz, los colores, el contraste, la profundidad, las diferentes horas del día... Una imagen sólo capta un momento, un recuadro, un trozo de toda aquella inmensidad.

Hoy... algo me pedía que traicionara ese sitio para dar a conocer los de su especie. Todo lo que pueda contaros o enseñaros será una mentira, una milésima parte de todo aquello, así que dejadme mentiros para que entendáis, solo un poquito, su grandeza...